Bonito es tener la conciencia tranquila, saber que diste lo mejor y que no fallaste. Bonito es saber que fuiste buena y lo diste todo. Que lo intentaste y aprendiste.
“Si estás leyendo esto, espero que a pesar de todo los que nos pasó, nos distanció, sigo deseando con todas mis fuerzas que a tu vida no le esté faltando amor.
Que puedas salir adelante a pesar de los obstáculos.
Que alguien más pueda darte esos abrazos que necesitabas de mí (yo también extraño los tuyos).
Que tengas muchas razones para sonreír, que sigas haciendo las cosas que le encantaban tanto a tu alma. Así, si alguna vez nos volvemos a cruzar, no seremos extraños.
Guardándonos estas cosas, nos volveremos a cruzar como los niños que alguna vez fuimos.
Y a pesar de las heridas que nos dejamos, podamos despreciarlas frente al regocijo de volvernos a encontrar.”
“Te prometo que te cuidare y seré cómplice de tus locuras. En las noches de lluvia, bajo las sabanas te abrazare, me inventare mil maneras para enamorarte y en lugar de una rosa… Mi vida entera te regalare.”